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Descubre todo sobre la Operación León Marino

El grupo de la Alemania Nazi siempre fue muy ambicioso en lo que invasión a territorios se refería, siempre estaban queriendo ampliar su extensión y demostrar su poderío frente a todo el mundo, por esto ocurre la famosa Operación León Marino liderada por Hitler la cual fue una operación de invasión pero luego pasó a ser una estrategia de distracción.

Operación León Marino

Operación León Marino

La Operación León Marino fue un plan ideado por Hitler en junio del año 1940 con el fin de invadir todo el territorio perteneciente a la Gran Bretaña, lo planea luego de lograr la victoria de su batalla en Francia, en esta época se sentía muy poderoso por todos sus logros y quería continuar expandiendo su territorio y haciendo sentir su fuerza y poderío a lo largo de todo el mundo.

Pero a pesar de conocer su poderío y su fuerza siempre estuvo frente a él la misteriosa y majestuosa Gran Bretaña, a la que intentó acercarse como aliado pero siempre recibió una negativa por parte de estos ya que el ministro de la guerra de este lugar, el Sr. Churchill jamás le tuvo mucha confianza instando siempre a sus tropas a mantenerse alejadas de él. (Ver artículo: Winston Churchill)

Este ministro siempre hablaba del amor y lealtad por la patria y la necesidad de resistir siempre sin rendirse jamás ante ningún enemigo, lo que ocasionó tantas pérdidas ya que estos no veían la rendición como una opción aun cuando la derrota era inminente. Fue llevada a cabo luego del fallecimiento pero al final jamás se cumplió el objetivo y termino quedando como una estrategia de distracción mientras se producía el ataque a la unión soviética.

Operación León Marino

La invasión

El 21 de mayo del 1940 Hitler habla por primera vez de esta invasión, planteándose como una opción en caso de que las negociaciones ni la unión avanzara pero esto no era una idea nueva ya que mientras Hitler iniciaba las negociaciones las fuerzas armadas del Tercer Reich ya la habían analizado meses antes a finales del año 1939.

Con el éxito que obtuvo Hitler en la batalla de Francia ocasionando la rendición del ejército y la posterior creación de la Francia de Vichy comenzaron las ideas de la invasión pero estas fueron mayormente por los almirantes y gente allegada a él pero a él no le pareció la idea más adecuada, además conocía de las debilidades pero era su deber comunicárselo a sus tropas para que estuvieran alertas.

Pero en el momento en que se cierran las negociaciones y queda más que claro que la paz no era algo en lo que el reino ingles estuviera interesado por lo que Hitler se decide y acepta que se comience a ver esto como algo posible haciendo estudios incluso fue el mismo quien le coloco el nombre de “León Marino”,  pero no lo llevan a cabo en el momento ya que no contaban con tanques de guerra ni naves marítimas,

Además también se hablaba de la construcción de unidades de guerra especializadas tipo submarinos para invadir por todas las zonas ya que conocían el poder al que se enfrentaban y que debían estar totalmente preparados para esto, pero los planes de detuvieron a pesar de que habían causado mucho interés entre los miembros de la Alemania Nazi.

OPERACIÓN LEÓN MARINO

Norte-oeste

El norte-oeste fue un plan sobre la invasión a la Gran Bretaña en el que se mencionaba que la invasión debía ser de manera sorpresiva comenzando primero por ciudades importantes tales como Yarmouth y Lowestoft, para realizar esto de manera correcta debían ingresar al territorio junto con las divisiones de infantería.

También en el escrito se solicitado que ingresaran fuerzas motorizadas y algún grupo de la Panzer-SS, planeaban entrar por el norte mediante barcos y buques, pero este no fue el plan final ya que las ciudades a invadir y las zonas por las que se iban a ingresar cambiaron notablemente luego de que tuvieron bases en Francia y Holanda.

La fuerza aérea examinó el plan pero lo que la armada no contaba con la capacidad necesaria para ingresar solos en esta misión ya que a pesar de que tenían varios buques no iban a poder contra la Armada Británica que era una de las más fuertes a nivel mundial, por lo que debían asesorarse antes y tener la total seguridad de que las Luftwaffe los acompañarán sirviendo de escolta desde las alturas.

Operación León Marino

Enfoques

Para realizar la invasión se mantenía la idea que se planteó al principio, que debían utilizarse el factor sorpresa. Sabían que las fuerzas aéreas de Gran Bretaña eran poderosas pero podían lidiar con ellas, intentando neutralizarlas para que los soldados pudieran moverse entre ciudades con la tropa de infantería sin ser atacados.

Debían tener especial cuidado con la Armada y la fuerza naval de este lugar ya que eran la principal fortaleza con la que contaba el reino británico, utilizando sus buques de guerra y toda su artillería para intentar neutralizar la amenaza e impedir que entraran más personas a este territorio ya que temían que ingresara alguna fuerza extranjera.

Hitler era el jefe total de toda esta invasión pero a su vez designó varios grupos dentro de las áreas de combate, las cuales eran la marina, aérea y terrestre a quienes le asignó tareas específicas y un jefe dentro de ellas para evitar la desorganización entre estos grupos, las tareas eran sencillas, la armada solo se iba a encargar de cerrar la entrada y salida en las fronteras y trasladar material de guerra aunque estaban armadas por si tenían que responder ante alguna provocación.

Operación León Marino

A su vez la fuerza aérea alemana sólo debía proteger, suprimir amenazas y vigilar y por último la fuerza terrestre se encargaba del combate, lanzaron tres oleadas de ataques con armas como fusiles y bombas en las que intervinieron en total poco más de 260.000 soldados lo que causó descontento ya que esperaban más soldados en combate. (Ver artículo: fusil FG-42)

Armas británicas

Las fuerzas británicas tenían muy pocas probabilidades de obtener el triunfo en este combate ya que si se realizó de manera sorpresa, aunque estos lo esperaban ya que se habían filtrado muchísimos rumores no estaban preparados para reaccionar ya que contaban con muy pocas armas, y la fuerza marítima que era lo más resaltante que tenía la fuerza británica se encontraba con algunos buques en reparación y la mayoría de los otros se encontraba fuera del territorio.

Además tenían muy pocos cañones y municiones en general, por lo que recurrieron a la utilización de armas químicas para la defensa y el ataque, algo que luego fue juzgado como un crimen de guerra, pero utilizaron compuesto de gas mostaza y otros ingredientes para ponerlos sobre los barcos o buques enemigos y ocasionar que estos se intoxicaron, estaban tan desesperados que incluso pensaron en usar toda la energía eléctrica con la que contaban para electrocutarlos a todos.

Operación León Marino

Comenzaron a usar armas medievales o de fabricación casera para las fuerzas terrestres pero aunque duplicaban en número a los alemanes no fue suficiente. Pudieron haberse rendido antes al darse cuenta de que no tenían la capacidad para este combate y así se evitaban muchísimas bajas pero la mayoría de los que se encontraban combatiendo apoyaban a Churchill e indican que la peor y más vergonzosa derrota es rendirse.

Abandono de la operación

En septiembre del año 1940 la operación fue detenida varias veces, luego se retoma pero vuelve a ser detenida a finales del mes de octubre del mismo año, esto ocurrían porque cambiaban frecuentemente de opinión a sabiendas de que Gran Bretaña era una potencia importante, por lo que deciden hacer uso de su superioridad y comenzar a amenazar con la invasión a Inglaterra para lograr propósitos políticos.

Quedaron en pensar si se activaría la invasión o no, pero esta estaba prevista para mayo del siguiente año, sin embargo, aunque Hitler ya se encontraba súper interesado en llevarla a cabo dijo que esta ya no iba a ser posible a estas alturas ya que se había perdido el enfoque principal que era el factor sorpresa. El tema de conversación constante era la Operación León Marino saliendo siempre en la prensa de guerra lo que ocasionó que nadie tomara en cuenta los ataques que estaba sufriendo la unión soviética por parte de los alemanes.

Comenzaron a hacer planes de invasión en ciudades rusas y esto los llevó a replantearse el deseo de tomar la Gran Bretaña para lograr ampliar al máximo su territorio, pero en el año 1942 específicamente en febrero se le solicita a Hitler permiso para abandonar los planes de la Operación León Marino y este lo otorga. Los generales indican que si en algún momento se decide retomar estos planes serán avisados con bastante tiempo de anticipación pero por el momento debían centrarse en otros asuntos.

Muchos historiadores han determinado que si esta operación se hubiera llevado a cabo de manera correcta, sin dudas ni titubeos posiblemente la Alemania nazi pudiera haber cosechado una importante victoria tomando en consideración la artillería con la que contaban ambos bandos, pero luego de las suspensiones e indecisiones podría haber sido un revés alemán importante ya que durante todo este tiempo la fuerza británica solo se iba acrecentando.

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