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Aprende todo sobre Joachim Von Ribbentrop, su historia y más

Joachim Von Ribbentrop fue un militar, político y diplomático durante la Alemania Nazi. Desempeño el Ministerio de Exteriores del Tercer Reich a través de la Segunda Guerra Mundial. Llevo adelante las mas ingeniosas gestiones en favor del régimen alemán entre las que sobresale el Pacto de No Agresión Germano-Soviético así como el Pacto Tripartito para la conformación del Eje.

 Joachim Von Ribbentrop

Biografía Joachim Von Ribbentrop

El nacimiento de Ulrich Friedrich Wilhelm Joachim Von Ribbentrop ocurrió un 30 de Abril de 1893 en Wessel am Rhein, que en aquel tiempo era una localidad del Reino de Prusia en el Segundo Reich. Su progenitor fue el Conde Richard Ribbentrop y su madre era de nombre Johanne Sophie Hertwig.

Educación

De sus padres obtuvo una formación muy internacionalista porque desde muy niño le hicieron turnarse por diversas colegios de Alemania y Suiza. Igualmente se le subvenciona un curso de francés en Metz, Lorena, de donde le nació su fascinación por el extranjero.

Influenciado por sus travesías y transformado en un joven con ambición, Ribbentrop rehusó hacer la carrera militar que había sido característico en la tradición familiar (para molestia de su padre). Optó, en su lugar, por emprender un aventura que le condujo a radicarse primeramente en Inglaterra y posteriormente en Francia donde aprendió a hablar inglés y francés de manera fluida.

 Joachim Von Ribbentrop

Empresario del Nuevo Mundo

Al tanto que se instruía intensamente con libros de economía y política comercial en 1910, y con tan sólo 17 años de edad, Joachim Von Ribbentrop se trasladó a Estados Unidos para consagrarse al periodismo y a la banca de Nuevo York. No obstante su fracaso en estos dos intentos, no se dio por vencido ya que inmediatamente se movilizó a Canadá y se hospedó en Montreal.

Fue precisamente en esta urbe donde fundó una negocio de importación de una marca de champagne francés que comercializó en el área francesa de Quebec. El proyecto fue exitoso ya que ganó mucho dinero y, adicionalmente, amplió su empresa inaugurando un negocio de vinos en Ottawa, sin omitir su cooperación con el Banco Malsons y su conveniente inversión en la construcción del Ferrocarril Nacional Transcontinental.

La Gran Guerra

Al detonar la Primera Guerra Mundial en 1914, Joachim Von Ribbentrop deja Canadá tras el rompimiento de relaciones con Alemania. Se dirigió a Nueva Jersey en los imparciales Estados Unidos, en donde abordó una nave hacia su patria (extrañamente cuando cruzaba el Océano Atlántico su barco fue abordado por unos acorazados británicos que apresaron a todos los ciudadanos germanos exceptuando a Ribbentrop que se escondió en un depósito de carbón).

Una vez de retorno a su país, se enroló en el 12º Regimiento de Húsares para luchar contra el Ejército Ruso en el Frente del Este y contra el Ejército Francés en el Frente del Oeste, recibiendo en ambos operativos la distinción de la Cruz de Hierro de 1ª y 2ª Clase. A pesar de ello en 1916 Ribbentrop fue convocado de nuevo a los Estados Unidos y llevado a Washington acompañado de una representación diplomática encabezada por Franz Von Papen, portadora de la misión de conservar a dicha nación imparcial el mayor tiempo posible.

Infortunadamente Ribbentrop y sus acompañantes fallaron al participar Estados Unidos en la guerra en 1917. Motivado a lo anterior tuvo que volver a Europa y ponerse a la orden del Ministerio de Asuntos Exteriores, que por nueva ocasión solicitó sus servicios. En 1918 fue enviado a Turquía para organizar el Estado Mayor de los Imperios Centrales que tanto germanos como turcos compartían en el Frente del Oriente Medio.

Finalizada la Primera Guerra Mundial en 1918, Joachim Von Ribbentrop fue el diplomático de mayor juventud de la representación alemana que soportó la humillación de suscribir el Tratado de Versalles a través de las Conferencias de Paz de París de 1919. De forma asombrosa y en contraste a la generación germana de esos tiempos, Ribbentrop no conservó rencor a los ganadores ni albergó posiciones vengativas como muchos de sus compañeros.

Concretamente se proclamó socialista moderado, simpatizante del Imperio Británico e inclusive hizo amistad con banqueros, industriales y opulentos judíos.  (Ver articulo: Tratado de Versalles)

 Joachim Von Ribbentrop

De Retorno a los Negocios

De nuevo en 1920, Ribbentrop retornó a Canadá para reemprender el negocio del champagne, primeramente en la Compañía Pommery de origen francés y después en la Compañía Henkell-Trocken de origen alemán. Fue en esta última donde se encontró a la mujer de su vida, una dama de nombre Annelise Henkell, con la cual Ribbentrop se encariño y contrajo nupcias en Wiesbaden, llegando a procrear cinco hijos (Rudolf, Adolf, Ursula, Barthold y Bettina, el primero sirvió en las Waffen SS).  (Ver también: Waffen SS)

Joachim Von Ribbentrop tuvo ocasión de conocer a Adolf Hitler en uno de sus traslados a Alemania cuando casualmente concurrió a un mitin con él en 1929. No obstante, en un principio la fascinación por aquel político no fue muy expresa, en cambio Hitler sí exhibió un gran inclinación por el empresario del champagne.

Afiliación al Nazismo

De esta manera y luego de varios contactos, el Führer persuadió a Ribbentrop de asociarse al Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) en 1932. Decisión que al año próximo, al Hitler hacerse del poder y fundar el Tercer Reich en 1933, le compensa asignándole la jefatura de una agencia secreta en el exterior.

 Joachim Von Ribbentrop

Esta oficina se ocupaba de diligenciar la diplomacia alemana, difundir la doctrina nacionalsocialista en las áreas económico-financieras de las naciones democráticas y en particular comprobar el grado de fidelidad de otros diplomáticos alemanes (lo que causó las renuncias forzadas de muchos).

Tras el retorno de Joachim Von Ribbentrop a Alemania en 1935, Hitler de manera inmediata solicitó su asistencia diplomática para suscribir el Tratado de Neutralidad entre Alemania y Bélgica. Además se aprovechó de sus relaciones con industriales y banqueros británicos para la remilitarización de Renania y en la firma del Tratado Naval Anglo-Alemán establecido para disminuir el tonelaje de las flotillas  de ambas naciones.

Diplomacia Europea

Al próximo año, en 1936, Ribbentrop laboró como embajador en Londres hasta que perdió su capacidad para aproximarse a la aristocracia británica e impedir la caída del Rey Eduardo VIII de Inglaterra (quien era afín a Berlín). Este fue sustituido por el más adverso Rey Jorge VI, quien provocó que Ribbentrop  terminará por volver a Berlín.

 Joachim Von Ribbentrop

El 4 de Febrero de 1938, Joachim Von Ribbentrop fue designado Ministro de Asuntos Exteriores del Tercer Reich. Al frente de su nueva posición tramitó la anexión de Austria “Anschluss” en Marzo de 1938, consiguiendo la no participación de Italia y el reconocimiento internacional del referéndum que aprobó la adhesión.

No obstante su mejor jugada la efectuaría con la suscripción del Pacto de Munich del 29 al 30 de Septiembre de 1938 con el Primer Ministro Neville Chamberlain del Reino Unido, el Presidente Edouard Daladier de Francia y el Duce Benito Mussolini de Italia. Con este acuerdo las tres potencias admitieron la anexión de los Sudetes a Alemania. (Ver articulo: Neville Chamberlain)

De hecho para corroborar sus intenciones el 6 de Diciembre de aquel año, Ribbentrop expresó en un discurso emitido en Francia la disposición de conservar una buena amistad entre las dos naciones. Deplorablemente Ribbentrop finaliza rompiendo el Pacto de Munich en Marzo de 1939 cuando el Ejército Alemán disgregó Checoslovaquia y transformó a Chequia en el Protectorado de Bohemia-Moravia.

 Joachim Von Ribbentrop

A pesar de las intimidaciones de Londres y París por lo ocurrido, Joachim Von Ribbentrop realizó una buena jugada evitando un conflicto al formalizar el Pacto de Acero con la Italia Fascista mediante el Ministro de Asuntos Exteriores Galeazzo Ciano. Esto facilitó a los alemanes anexionarse Memel a costa de Lituania y a los italianos anexarse Albania.

Pacto Ribbentrop-Molotov

Sin duda alguna, la obra maestra de Joachim Von Ribbentrop a través de su carrera diplomática fue la concepción de una alianza con el estado que se erigía como la contrario a Alemania, específicamente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Sacando provecho de la negación de Polonia a retornar los territorios despojados a los alemanes en el Tratado de Versalles que comprendían Danzig, Silesia y Pomerania, Ribbentrop recurrió a Moscú, quienes igualmente ansiaban rescatar las provincias orientales que los polacos les habían hurtado a través de la Guerra Polaco-Soviética de 1920. La propuesta era realizar una ocupación conjunta del país y retomar las provincias perdidas.

De esa manera el 23 de Agosto de 1939 ocurrió un suceso que conmocionó a la comunidad internacional cuando Joachim Von Ribbentrop y el Ministro de Exteriores de la URSS, Vyacheslav Molotov, suscribieron conjuntamente a Iósif Stalin en Moscú el Pacto de No Agresión Germano-Soviético, igualmente distinguido como el “Pacto Ribbentrop-Molotov”.

De acuerdo a las estipulaciones de dicho tratado, tanto Alemania como la Unión Soviética establecen adjudicarse todo el territorio de Polonia y convenía no agredirse la una a la otra suscribiéndote a la alianza efectiva entre Gran Bretaña y Francia. Adicionalmente se estableció un protocolo secreto a través del cual se otorgaba a Berlín “camino libre” para injerirse en Europa Occidental, y a Moscú licencia para incorporarse Estonia, Letonia, Lituania y Carelia a costa de Finlandia y Besarabia a costa de Rumanía.

Para el 1 de Septiembre de 1939 el Tercer Reich ocupó Polonia con el consentimiento de la Unión Soviética tal y como ambas naciones habían convenido en el “Pacto Ribbentrop-Molotov”. Desafortunadamente Ribbentrop incurrió en un error de cálculo cuando se enteró que la URSS no podría agregarse al operativo sino pasadas tres semanas (de hecho lo haría tardíamente el 17 de Septiembre) a causa de la Guerra del Khalkhin-Gol que le enfrentaba a Japón por el dominio de Mongolia (y que finalizará el 16 de Septiembre).

 Joachim Von Ribbentrop

La Segunda Guerra Mundial

Ante este inconveniente de último momento con el que no pudo intimidar ni a Londres ni a París con la advertencia de intromisión de Moscú, el 3 de Septiembre de 1939, un escéptico Ribbentrop constató como Gran Bretaña, Francia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Sudáfrica proclamaban hostilidades a Alemania y desencadenaron la Segunda Guerra Mundial.

Generando Alianzas

Tras iniciarse la Segunda Guerra Mundial en Europa, Joachim Von Ribbentrop laboró activamente para establecer nuevas coaliciones como la que logró con la Italia Fascista mediante su Ministro de Exteriores Galeazzo Ciano. Como resultado de ello el 10 de Junio de 1940 el Ejército Italiano arremetió contra los Aliados.

Una vez invadida Europa Occidental y constituido el “Nuevo Orden” en el continente, Ribbentrop se benefició de la favorable circunstancia para acercar a la coalición a otros naciones. Tal es el caso Rumanía tras fomentar el arribo al poder del Conducator Ion Antonescu, a Hungría persuadiendo al Almirante Miklós Horthy, a Bulgaria induciendo al Zar Boris III, a Eslovaquia secundando las aspiraciones del Monseñor Jozef Tiso o a Irak tras aceptar la revuelta árabe de Rashid Ali-Al-Gaylani.

 Joachim Von Ribbentrop

Únicamente fue fallido en el caso de Yugoslavia ya que tras suscribir un acuerdo con el Rey Pablo II, el Ejército Yugoslavo ejecutó un golpe de Estado que depuso al monarca para implantar en su posición a un gobierno anti alemán, evento que ocasionó la ocupación del Tercer Reich sobre los Balcanes.

Conformando el Eje

El Eje compuesto por Alemania, Italia y Japón fue una de los mayores proyectos del Ministro de Exteriores Joachim Von Ribbentrop y del mismo Adolf Hitler. Creado el 27 de Septiembre de 1940 con el apelativo de Pacto Tripartito que suscribieron el embajador Hiroshi Oshima (a nombre del Primer Ministro Fumimaro Konoe) y el Ministro de Exteriores Galeazzo Ciano (a nombre de Benito Mussolini), fraguando así la gran alianza Berlín-Roma-Tokyo.

Usando el popular nombre de “Imperio Nazi-Japonés”, emergió un enorme bloque geopolítico que cubrió Europa y Asia Oriental, así como una significativa parte de África y el Océano Pacífico. Estas quedarían distribuidas en dos considerables áreas de influjo: el “Nuevo Orden Europeo” dirigido por alemanes e italianos; y la «Esfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental” comandada por los japoneses.

Los vínculos de Ribbentrop con las Naciones Satélites del Eje fueron muy provechosos ya que recogió significativos éxitos diplomáticos al asentir la independencia y aceptar en la alianza militar a la Francia de Vichy dirigida por el Mariscal Philippe Pétain que incorporó tanto a la metrópoli como a las posesiones del África Occidental e Indochina. Igualmente actuó con la Noruega de Vidkun Quisling, con la Croacia del “Poglavnik” Ante Pavelic y con la Serbia de Salvación Nacional liderada por Milán Médic. (Ver también: Francia de Vichy)

Acuerdos con los Neutrales

En relación a las naciones imparciales recibió el apoyo militar de España con la División Azul tras una junta con el Ministro de Exteriores Serrano Súñer. Adicionalmente suscribió significativos acuerdos comerciales con Turquía, Portugal, Suiza, Irlanda, Argentina y particularmente Suecia, alcanzando con esta última convenientes cargamentos de hierro que eran esenciales para la industria de guerra germana.

Igualmente tuvo oportunidad de ser convidado a una audiencia con el Papa Pío XII en el Vaticano. También recibió la bendición del rector del islam que por aquellos tiempos ejercía el Gran Muftí de Jerusalem Amín al-Husseini, quien le suministró miles de espontáneos musulmanes para luchar en las filas del Ejército Alemán.

Joachim Von Ribbentrop

Invasión de la URSS

Al acontecer la ocupación alemana de la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941 mediante la “Operación Barbarroja”, Joachim Von Ribbentrop se percibió totalmente desilusionado y molesto con Hitler por haber estropeado lo que estimaba que era su obra maestra, el “Pacto Ribbentrop-Molotov”.

En efecto, al comunicar la ruptura de relaciones a los embajadores soviéticos en Berlín, Ribbentrop con una entonación apesadumbrada y amable les afirmó: “Expresen en Moscú que yo soy completamente opuesto a este ataque y que he hecho hasta lo imposible para evitarla”.

De igual manera Ribbentrop avisó a Hitler en el momento en que el Imperio Japonés realizó el asalto sobre Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941, sobre la no intervención en la Guerra del Pacífico. Esto fue un consejo que tampoco el Führer le escuchó ya que el 11 de Diciembre el Ministro de Exteriores notificó la proclamación de guerra de Alemania a Estados Unidos.

Joachim Von Ribbentrop

Relegado por sus Criterios

A través de lo que resta de la Segunda Guerra Mundial, Joachim Von Ribbentrop ocupó un segundo plano ya que la posición de gran parte de los naciones ya se había definido, por lo que la diplomacia escasamente era necesaria en un entorno como aquel.

En efecto, entre las escasas diligencias hechas por el Ministerio de Exteriores se encontró la de reconocer a una colección de países títeres menores como la República de Saló creada por Benito Mussolini al norte de Italia en 1943 y la Hungría de la Cruz Flechada instituida por Ferenc Szálasi en 1944.

A no ser por estas excepciones, Ribbentrop dispuso de mucho tiempo libre y por lo que, al tanto que Alemania se derribaba, se consagró a redactar una autobiografía llamada «Recuerdos: Entre Londres y Moscú» (Erinnerungen: Zwischen London und Moskau). Formalmente la última oportunidad que el Ministro de Exteriores se reunió con Hitler fue en ocasión de su 56 cumpleaños en la Cancillería de Berlín el 20 de Agosto de 1944. Eso fue antes de que Ribbentrop se marchase de la capital y se escondiera al ocurrir la derrota del Tercer Reich.

Joachim Von Ribbentrop

Escondido y Encontrado

Finalizada la Segunda Guerra Mundial en Europa en Mayo de 1945, Joachim Von Ribbentrop alteró su identidad y regresó a ocuparse del negocio de licores. Inauguró una empresa de comercialización de vinos en Hamburgo que le produjo algunos beneficios. Sin esperarlo, uno de sus compañeros le recordó cuando daba una disertación sobre la calidad del champagne y procedió a denunciarlo.

De tal manera que el jueves 14 de Junio de 1945, un pelotón del II Ejército Británico que encabezaba el teniente Jacques Goffinet penetró en el piso donde dormía y apresó al antiguo Ministro de Exteriores. Para el momento de su detención llevaba encima tres cartas destinadas a negociar con el Primer Ministro Winston Churchill, el Ministro de Asuntos Exteriores Anthony Eden y el mariscal Bernard Montgomery. (Ver articulo: Bernard Montgomery)

Juicio y Muerte de Joachim von Ribbentrop

Los Juicios de Nuremberg que se llevaron a cabo entre 1945 y 1946 contenían el proceso al Ministro de Exteriores Joachim Von Ribbentrop inculpado por cuatro acusaciones de Conspiración, Crímenes contra la Paz, Crímenes de Guerra y Crímenes contra la Humanidad.

Aunque gran parte sus resoluciones fueron ejecutadas prosiguiendo las directivas de la Cancillería y en multitud de oportunidades fueron opuestas a su apreciación personal, tal y como lo expuso ante el tribunal con estas palabras “yo solo he realizado mi deber como Ministro del Exterior”. Sus razonamientos no persuadieron al tribunal y por ello el 1 de Octubre de 1946 fue proclamado culpable y sentenciado a muerte en la horca.

El 16 de Octubre de 1946, a las 1:11 hora de la madrugada, el Ministro de Exteriores Joachim Von Ribbentrop fue custodiado por el coronel Selby Little, un oficial y par de soldados del Ejército Estadounidense en dirección al Gimnasio de la Prisión de Nuremberg. Tras contemplar el panorama a su derredor, el viejo Ministro de Exteriores escaló a la plataforma de la horca y se paró ante un oficial que le cuestionó: “¿Cuál es su nombre?”, a lo que éste respondió: “Joachim Von Ribbentrop”.

De inmediato un soldado le colocó las esposas en las manos, otro soldado le amarró una cuerda a los tobillos y un último soldado le puso una capucha negra sobre la cabeza al tanto que le enrollaba la soga alrededor de su cuello. “¿Tiene aún algo que agregar?” de nuevo preguntó el mismo oficial de antes.

Joachim Von Ribbentrop

Ciertamente Joachim Von Ribbentrop contestó con las siguientes palabras de adiós: “¡Dios defienda a Alemania! Mi postrer deseo es que Alemania descubra su ser y que se logre una reconciliación entre el Este y el Oeste. Quiero la paz en el mundo”. Luego de lo cual la trampilla se entreabrió y Von Ribbentrop cayó hacia la fosa hasta fallecer de forma repentina de una fractura cervical.

Terminada el ajusticiamiento de Ribbentrop en la Cárcel de Nuremberg, la mañana del 16 de Octubre de 1946 los restos del Ministro de Exteriores fueron trasladados hasta el campo de concentración de Dachau y quemados en un horno crematorio, previo de que sus cenizas fueran movilizadas hasta el Río Isar y lanzadas a sus aguas.

De esta manera fue como se diseminaron en el aire los finales restos de uno de los diplomáticos más concluyentes en el acontecer del siglo XX. Los integrantes del Ejército de Estados Unidos dispersaron las cenizas de Ribbentrop en un sitio no reconocible.

Joachim Von Ribbentrop

Frases de Joachim von Ribbentrop

«Aquí firmamos (el Pacto Tripartito) lo más grandioso del mundo». A Galeazzo Ciano, en su Diario.

«Ya no solicitamos nada; ansiamos la guerra».

«Una cosa es indudable: si asaltamos, en par de meses la Rusia de Stalin será eliminada del mapa». A Galeazzo Ciano, en su Diario, sobre el Operativo Barbarroja.

«Sé que la noción de los judíos provocando la guerra y de los judíos pareciendo tan fundamentales no tiene lógica. Pero era la noción de Hitler, y… era pura ficción. Como señalaba, Hitler es un enigma para mí y lo seguirá siendo eternamente».

«Si los oyes a ellos, todo alemán es una monstruosidad». Acerca de los rusos, a Leon Goldensohn, 16 de febrero de 1946.

«Habíamos obtenido reproches del Vaticano. Teníamos muebles plenos de reproches del Vaticano».

Joachim Von Ribbentrop

«Me encontraba verdaderamente hechizado por Hitler, eso no puede refutarse. Me impactó desde el primer instante en que me conseguí con él, en 1932. Tenía un poder aterrador, particularmente en sus ojos. Ahora, el jurado nos inculpa de confabulación. Yo insisto, ¿cómo puede alguno hacer una confabulación en un gobierno dictatorial? Un individuo, y sólo un individuo tomaba las resoluciones cruciales.

Ese era el Führer. En todas mis diálogos con él nunca tocamos el tema del exterminio ni de nada de esa clase. Lo que nunca entenderé es que seis meses previo al final de la guerra me garantizó que iba a vencer por una nariz. Entonces, me aleje de su presencia y comente que desde ese momento estaba totalmente perdido. Que no comprendía nada. Hitler siempre, hasta lo último, e inclusive ahora, desempeñó una raro embeleso sobre mí. ¿Podrían catalogarse de anormal por eso?

En ocasiones, delante de él, cuando comentaba de todos su planes, de las cosas favorables que haría por el Volk, vacaciones, carreteras, novedosos edificios, mejoras culturales y esas cosas, se me salían las lágrimas de los ojos. ¿Podría ser ya que soy un hombre histéricamente frágil?» .

 

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