≡ Menu




¿Sabes quién fue Franz Halder? Descubre su Historia Aquí

Franz Halder fue un General y Jefe del Alto Mando Alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Fue uno de los diseñadores estratégicos de los planes para la ocupación de Polonia, Francia e Inglaterra. Actuó como uno de los más relevantes conspiradores para sacar del poder a Hitler.

Franz Halder

Biografía de Franz Halder

Nacido en Würzburg, Alemania, en 1884, un 30 de junio, siendo sus progenitores el General Maximilian Halder y Mathilde Steinheil. Su padre descendía de un entorno familiar de militares con creencias protestantes que habían servido por más de 300 años en el colectivo de oficiales del Ejército Bávaro. Se casó con Gertrude Erl el 23 de setiembre de 1907 y murió el 2 de abril de 1972 en Aschau, Chiemsee, Baviera, contando para entonces con 88 años de edad.

En 1902 se incorporó a la milicia en el Tercer Regimiento Real de Artillería en Múnich. A partir del 29 de enero de 1903 se consideró el más destacado soldado de su compañía, y tras la obtención de grado en la Escuela de Guerra de Munich, en 1904, fue promovido a Teniente. Halder se inscribió en la Escuela de Artillería donde estudió de 1906 a  1907 y luego se instruyó en la Escuela de Estado Mayor de Bavaria de 1911 a 1914.

Primera Guerra Mundial

A través de la Primera Guerra Mundial fue Encargado de Municiones brindando sus servicios en el Cuartel General del Tercer Cuerpo del Ejército Bávaro. El 9 de agosto de 1915 fue promovido a Capitán con asignación al Cuartel General del Príncipe de la Corona de Bavaria en la Sexta División de Infantería. En 1917 trabajó como oficial de Estado Mayor en el Cuartel General del Segundo Ejército, previo a su transferencia al Cuarto Ejército.

Franz Halder

Tras finalizar la guerra, de 1919 a 1920, laboró en la Oficina de Entrenamiento del Ministerio de Guerra. De 1921 a 1923 fue Consejero Táctico en el Wehrkreis VII (7mo. Distrito Militar) de Munich.

Ascensos y Cargos

En 1924, un 17 de marzo fue promovido a Mayor y en 1926 fue designado Director de Operaciones en el Cuartel General del Wehrkreis VII de Munich. El 1 de febrero de 1929 fue promovido a Teniente Coronel y de 1929 a 1931 trabajó en el Servicio de Adiestramiento del Ministerio de Guerra.

Luego de su promoción a Coronel el 1 de diciembre de 1931 Halder se ocupó como Jefe de Estado Mayor del Wehrkreis VI en Münster, Westphalia, posición que ejerció hasta inicios de 1934. Tras ascender a Mayor General el 1 de octubre de 1934 realizó servicios como Comandante General de la Séptima División de Infantería en Múnich.

En 1936, un 1 de agosto recibió la promoción a Teniente General y designado Director del Estado Mayor de Maniobras. Después, de octubre de 1937 a febrero de 1938 fue designado Director de la Sección de Entrenamiento en el Estado Mayor General del Ejército en Berlín. A través de ese etapa, Halder ejecutó un relevante trabajo en el adiestramiento de las tropas tras el restablecimiento de la obligatoriedad en el servicio al ejército en 1935.

En 1938, un 1 de febrero, Halder fue promovido a General de Artillería y fue requerido por Keitel para desempeñar el cargo de Jefe del Estado Mayor General del Ejército bajo la jerarquía de General Walther von Reichenau. Halder no aceptó el cargo ya que consideraba que no podría trabajar con Reichenau debido a la incompatibilidad de personalidades.

Ya que Keitel quería que Halder se encargará de tan elevado puesto, intercedió con Hitler para ubicarlo bajo la jefatura del General Walther von Brauchitsch quien dirigió el puesto de Comandante en Jefe del Ejército Alemán. Halder admitió, no obstante sus desacuerdos con el partido Nacionalsocialista, encargándose  de la Jefatura del Estado Mayor General del Ejército el 1 de septiembre de 1938 y sustituyendo al General Ludwig Beck.

Franz Halder

El nombramiento de Halder fue debido a la fe que en él ponía Keitel, a quien le reconocía enormes cualidades organizativas, pero era obvio que Halder admitia la elevada posición sin apasionamiento y tal vez con disgusto.

Invasión de Checoslovaquia

Pasada una semana, Franz Halder le expuso a Hitler los proyectos para la invasión militar de Checoslovaquia con dos milicias bajos los mandos de los generales Gerd von Rundstedt y Wilhelm Ritter von Leeb. La planificación, al parecer, no tuvo la mejor concepción. Hitler era de otros pensamientos y resolvió que fuese el General Reichenau quien encabeza la avanzada de la tropa principal hacia Praga.

La realización del plan no hizo falta ya que el Primer Ministro Británico Neville Chamberlain admitió la proposición de Hitler para separar a Checoslovaquia con la suscripción del Acuerdo de Munich, el cual le facilitaba a Alemania recobrar los Sudetes. Los criterios de estudiosos militares es que los proyectos de Halder no se consideraban los más apropiados dadas las circunstancias. (Ver articulo Neville Chamberlain)

Franz Halder

Esta consideración es valorable teniendo en cuenta que tales planes se prepararon previo a que Chamberlain admitiera lo propuesto por Hitler ya que para ese tiempo había riesgos de que se desatase la guerra. Halder no sólo procedía sin emoción, sino que era un sublevado que confabulaba contra Hitler en vez de servir a este con la fidelidad debida al cargo. Conspiró con otros oficiales y facilitó que el Cuartel General del Ejército acogiera a confabuladores prestos a deponer al Jefe de Gobierno.

De 1938 a 1940 todos los proyectos solicitados por Hitler generaban un propuesta contraria para entorpecer la dirección de la contienda y tras ello usualmente se hallaba a Halder,  motivado por su aversión al Nacionalsocialismo. La suscripción del Acuerdo de Munich llevó a Halder a una intensa depresión. Siendo entrevistado en 1959 Halder inculpó al Primer Ministro Chamberlain de ser el responsable, por haberle proseguido el juego a Hitler al suscribir el Acuerdo de Munich.

Segunda Guerra Mundial

Para comienzos de 1939, Franz Halder empezó a preparar los planes para la ocupación de Polonia. Halder pensaba que las tropas polacas eran imbéciles y por ello la contienda únicamente se extendería poco más allá de dos a tres semanas. En esta ocasión, el proyecto preparado por Halder fue sin defectos. Por lo exitoso del operativo, el 27 de octubre de 1939, fue reconocido con la Cruz de Caballero para la Cruz de Hierro.

Franz Halder

Después de la Campaña de Polonia le fue ordenando a Halder diseñar los planes de ocupación del Oeste y ello lo conminó de nuevo a confabular para derribar a Hitler (Conspiración Zossen), sin embargo no se comprometió de forma directa.

La negativa del General von Brauchitsch de formar parte de los insubordinados de nuevo le deprimió tan profundamente que le dificulta organizar la campaña del Oeste de forma apropiada. Empero el 5 de noviembre de 1939 con temor de que Hitler pudiese desenmascarar la confabulación resolvió separarse de los conspiradores destrozando toda señal que lo ligara a ella.

Desacuerdo con Manstein

Al unísono, von Manstein coacciona a Halder para diseñar una acometida principal por las Ardenas en lugar de hacerla a través de Holanda y Bélgica. Halder no tomó en cuenta la sugerencia de Manstein pues no estaba en disposición de diseñar ningún programa que le facilitara a Hitler ser exitoso. Con fortuna para los alemanes el proyecto de Manstein fue el que se utilizó y que terminó con un indudable triunfo. (Ver también Erich Von Manstein)

Franz Halder

No obstante bajo el influjo del General Beck, los generales von Brauchitsch y Halder intentaron todos los evasivas para retardar, y de ser factible imposibilitar el comienzo de la ofensiva. Utilizaron excusas como el mal tiempo, la ausencia de preparación, los problemas en el transporte, escasez de combustible y materiales básicos estratégicas. El tiempo ganado les facilita conseguir un acuerdo en paz de la disputa.

Hitler se ve sometido a retardar la acometida difiriendo hasta en veintinueve ocasiones. Hitler se dio cuenta que era Halder quien dificulta los proyectos. Sin darle parte a la OKH, Hitler le dio ordenes al General Nikolaus von Falkenhorst de organizar la ocupación de Noruega. Pero, ya que von Falkenhorst requería de escuadrones de montaña, busco el apoyo de Halder para conseguirlas y evidentemente que éste se negó. Hitler no estaba en posición de aceptar tal contrariedad y desaprobó la resolución de Halder.

A posteriori del triunfo en el Oeste, Hitler desechó cualquier alusión respetable para el General Halder. Se hicieron referencias tan elevadas como Mariscal de Campo, pero ninguna para Halder, quien tan solo fue promovido, el 19 de julio de 1940, a Coronel General. Cuando se preparaban los programas para ocupar Inglaterra, Halder solicita un frente de ocupación de 300 kilómetros. Para finales de agosto Hitler lo disminuye a 120 kilómetros y resuelve que tres milicias alemanas ejecuten tal ocupación.

Franz Halder

Operación Barbarrosa

Para agosto de 1940 empezó a diseñar el Operativo Barbarossa. Hitler disminuyó la capacidad de influjo de Halder conminándolo a preparar planes de contienda para el Frente del Este únicamente. La campaña de Rusia, de acuerdo a Halder y algunos comandantes, únicamente sería exitosa con la invasión de Moscú. Las determinaciones en lo político y en lo económico serían para Hitler de mayor relevancia que las de tipo puramente militar. (Ver Articulo Operación Barbaroja)

Halder figuró en el frente de la revista Time del 29 de junio de 1942, y en un reportaje relacionado («The Time is Now») acerca de los operativos alemanes en Rusia. Halder no fue tan atrevido como para descartar de forma directa los mandatos de Hitler, pero hizo todo lo que estaba a su alcance para dificultar las ordenes con resoluciones y planes falsos. De igual manera, no colaboró de forma directa en las confabulaciones contra el Führer, pero furtivamente las animaba.

El 19 de diciembre de 1941 von Brauchitsch dimite y Hitler toma el mando general de las Fuerzas Armadas con Keitel encargado de la Jefatura de Estado Mayor del OKW (Fuerzas Armadas) y Halder en el puesto de Jefe de Estado Mayor del OKH (Ejército).

Al mediar el año 1942 Halder le notificó a Hitler que había subvalorado la cantidad de escuadras soviéticas, pero Hitler no le tomó mucho en cuenta, pues se hallaba persuadido de que el Ejército Rojo estaba vencido. Hitler inclusive, fue más lejos, ya que no admitió la sugerencia de Halder para que las tropas del 11º Ejército de Manstein asaltaran Leningrado. Igualmente aconsejó Halder que los operativos en el Cáucaso estaban mal elaborados.

Degradado por Hitler

Hitler resolvió enviar a Halder a la Reserva del Führer el 24 de septiembre de 1942, dadas las tantas divergencias en la conducción de la contienda,  y particularmente cuando no acordó con él sobre las acciones a tomar en Stalingrado. El 20 de julio de 1944 una agrupación de oficiales ejecutó un conjura contra la vida del Führer. Franz Halder fue detenido al próximo día, a pesar de que no estuvo involucrado de manera directa en la tentativa de asesinato.

El 31 de enero de 1945 Halder fue puesto de baja en la milicia y fue trasladado al Tirol. El 7 de febrero de 1945, fue remitido a Flossenbürg y dos meses después, el 7 de abril a Dachau, donde fue atrapado por las tropas de EEUU. Halder estuvo retenido dos años en un campo para presidiarios británico, del 5 de mayo de 1945 al 30 de junio de 1947 y luego consignado a un presidio en Estados Unidos.

Franz Halder

Tan pronto fue dejado libre, Franz Halder trabajó por 14 años como consejero en la División Histórica del Ejército de Estados Unidos y en 1961 obtuvo el Premio por Servicios Civiles Meritorios, la más elevada distinción civil de EEUU por servicios al estado.

Condecoraciones

  • Orden de la Casa Real Prusiana de Hohenzollern.
  • Cruz de Caballero con Espadas
  • Orden al Mérito Militar de Bavaria
  • Orden Alberto de Sajonia de 4ª Clase con Corona y Espadas
  • Cruz al Mérito Austro-Húngaro de Caballero de Primera Clase con Espadas
  • Cruz de Honor de 3ª Clase con Decoración de Guerra.

Libros de Franz Halder

Franz Halder escribió los libros «Hitler as War Lord» (1949) y «The Halder Diaries» (1976), igualmente redactó numerosos documentos y manuscritos de naturaleza confidencial usados por la OTAN a través de la Guerra Fría

Franz Halder

Dejar Comentario