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El Fallschirmjäger fue la rama paracaidista de la Luftwaffe alemana antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Fueron los primeros paracaidistas alemanes que emprendieron operaciones aéreas a gran escala y llegaron a ser conocidos como los «demonios verdes» por las fuerzas aliadas contra las que luchaban.

FALLSCHIRMJÄGER

Orígenes

Fallschirmjäger, es una vocablo alemán, donde Fallschirm significa paracaídas, y Jäger se traduce como cazador o guardabosques, y es el término acostumbrado en alemán para nombrar a la infantería ligera. Los equipos Fallschirmjäger se encontraban usualmente muy bien dotados, disponían de las armas más selectas de la Wehrmacht (Fuerzas Armadas de Alemania), como el fusil de ataque FG 42, el cual fue usado de forma exclusiva por ellos.

Conformación de las Fallschirmjäger

A través de la Segunda Guerra Mundial, la Luftwaffe impulsó diversas unidades de Fallschirmjäger. En contraste a las prácticas del Reino Unido y Estados Unidos, esas infanterías conformaban parte de la Fuerza Aérea más que del ejército regular. Empezando con una modesta serie de batallones de Fallschirmjäger al inicio de la guerra, la Luftwaffe reunió tres regimientos, constituyendo una unidad de la envergadura de una división de Fallschirmjäger, a la que se sumaban grupos de refuerzo y activos, cuyo nombre fue la 7.ª División del Aire.

Más avanzada la guerra, los activos de la 7.ª División Paracaidista fueron reestructurados y usados como el núcleo de una nueva colección de divisiones de infantería de élite de la Luftwaffe, enumerada en una secuencia que iniciaba por la 1.ª División Fallschirmjäger. Estas formaciones estaban preparadas y dotadas como las divisiones de infantería motorizada, y ejercieron con frecuencia el rol de «unidades de asalto» en el frente occidental.

Fallschirmjager

Sus integrantes se ubican con frecuencia en el campo de batalla como agrupaciones de combate ad hoc, apartados de una división y estructurados a partir de los activos disponibles combinados. Según la la costumbre alemana estándar, estos grupos de combate se nombraban de acuerdo al nombre de su comandante, como el Grupo Erdmann en Francia o la Brigada de Paracaidistas Ramcke del norte africano.

Notables Operaciones

Al mediar 1944, los soldados de Fallschirmjäger ya no fueron adiestradas como paracaidistas motivado a las realidades de la condición estratégica, pero mantuvieron de manera honorífica su título. Al finalizar la guerra, las recientes divisiones de Fallschirmjäger alcanzaban a una docena, con la disminución combinada en la calidad en las unidades de la serie de mayor número. Cerca de 54 449 paracaidistas fallecieron en combate y unos 8.000 se consideran desaparecidos en acción.

Los Fallschirmjäger fueron parte en cuantiosas batallas célebres, entre las que cuentan la captura del Fuerte Eben Emael, los descensos en Noruega en 1940 y la defensa de Carentan en la Batalla de Normandía en 1944. Su descenso más reconocido fue en la Batalla de Creta en 1941, lugar en que la 7.ª División completa fue dispuesta en conjunto con otros activos como la 22.ª División Aerotransportada.

El operativo fue un éxito al lograr ocupar Creta, pero con gran cantidad de pérdidas humanas entre los Fallschirmjäger, persuadiendo a Hitler de que los descensos masivos no eran viables. Igualmente, los Aliados arribaría a una deducción idéntica al término de la guerra, reduciéndose que cada descenso en gran escala provocaba un mayor número de bajas.

A través de la Batalla de Montecassino, la 1.ª División Fallschirmjäger actuó como infantería regular. Al bombardear los Aliados el monasterio de Montecassino, llevaron la fortaleza a escombros. Esto favoreció que los Fallschirmjäger aguantan durante meses los ataques y bombardeos pesados. Fueron bautizados como los «demonios verdes» por el ejército aliado por su obstinada defensa, a pesar de que al final fueron obligados a abandonar su emplazamiento por tropas polacas y francesas.

En el Frente con las Fallschirmjäger

Las Fallschirmjäger desde su misma creación tuvieron extenso desempeño en diversos frentes de guerra.  Aunada a su versatilidad,  la competencia y capacidad de desplazamiento de sus divisiones les otorgaron un rol significativo en las avanzadas de guerra alemanas.

Fallschirmjager

Antecedentes

Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles inhabilitaba a Alemania de disponer de una flota aérea. A través de los años 20 se presentó en los componentes de aviación militares de los estados vencedores el paracaídas. Era un dispositivo de una tela sujetada por arneses a un morral que era portado por el piloto de un avión, para que, en caso de un percance, el aviador pudiese saltar de la aeronave y descender pausadamente para salvar su vida. (Ver articulo: Tratado de Versalles)

A medida que se perfeccionaba este método, los países ganadores de la contienda concibieron una maniobra en las que tropas que fueran lanzadas desde aviones, aterrizaron en suelo enemigo tras sus líneas, y le dieron el nombre de paracaidistas.

Al llegar al poder en Alemania en 1933, Adolf Hitler creó el Tercer Reich y anuló el Tratado de Versalles. Para ese mismo año se formaba la primera compañía de paracaidistas germana, la Landespolizei Gruppe Berlin (Grupo de Policía Nacional). Se desempeñaba como unidad de choque especial de la policía alemana para silenciar a los agrupaciones de comunistas en las calles de la capital alemana, su coordinador y creador fue Hermann Göering.

 Fallschirmjager

Al arribar 1935, los paracaidistas de la policía germana pasan a ser parte de la Luftwaffe como componente de las fuerzas aéreas formándose en un regimiento, el Régimen General Göering. Adicionalmente se fundó la escuela de paracaidistas de Stendhal-Borstel. El destacamento se transforma en 1937 en un cuerpo de especialistas bajo la conducción del comandante Richard Heidrich y para 1939 se constituye en un Batallón Élite en la Luftwaffe. (Ver articulo: Luftwaffe)

El 20 de Abril de 1939, concordando con el aniversario del Führer, las Fallschirmjäger se muestran por vez inicial en un desfile del III Reich las agrupaciones de paracaidistas y aerotransportadas, detentando el privilegio de encabezar en primera lugar el evento.

Primeros pasos en Polonia

El operativo de Polonia comienza en 1939, dándole así inicio a la Segunda Guerra Mundial. El batallón de paracaidistas Fallschirmjäger  tenía que ejecutar el “Operativo Fall Weiss”, pero el Oberkommando der Wehrmacht OKW (Alto Mando de la Wehrmacht) lo desaprobó en el último instante y las tropas aerotransportadas asaltaron Polonia a pié como infantería regular.

 Fallschirmjager

Terminado el operativo de Polonia hasta la primavera del año próximo, la Luftwaffe aumentó enormemente sus números de paracaidistas, tanto así, que inclusive ya se constituía en casi dos divisiones aerotransportadas. Esta clase de guerreros del aire iban dotados con igual armamento que la infantería regular, fusiles Mauser y metralletas MP-40. Más adelante se llegó a elaborar un fusil particularmente para los paracaidistas, el Fallschirmjägergewehr 42 (Fusil de Paracaidista 42).

Había un elemento que las distinguía de las tropas regulares, el casco del modelo M-38, distinto al resto de unidades porque sus orillas no tenían doblete, sino que eran rectos. La aeronave de las tropas aerotransportadas era el trimotor Junkers-52 o los planeadores DFS-230. Las tropas paracaidistas germanas solo iban a tener su verídico protagonismo hasta los operativos de Dinamarca y Noruega en 1940. (Ver articulo: Junkers Ju 87)

Sobre Dinamarca y Noruega

La 4ª Compañía Paracaidista del capitán Walter Gerike se arrojó y cayó sobre Dinamarca sin inconvenientes. Los soldados del aire marcharon cautelosamente y en corto plazo tenían dominadas dos bases aéreas en Aalborg. Luego se trasladaron hacía el puente de Storstrom donde acallaron un fortín que lo protegía para luego capturar el puente para que pudiesen atravesar los tanques que arribarán algún tiempo después. Todo el operativo paracaidista de Dinamarca no produjo ningún muerto alemán, salió a la perfección.

Fallschirmjager

Al ocurrir el operativo de Dinamarca comenzó el de Noruega. El mismo día del descenso de la Fallschirmjäger en Dinamarca, lo realizó la 3ª Compañía Paracaidista del comandante Von Brandis en Noruega. Los soldados se arrojaron en las cercanías de Oslo y en la ciudad de Stavanger ocuparían el aeródromo de Sola abatiendo a la resistencia y liberándose para que arribaran las tropas en aeronaves Junkers-52 que aterrizaron horas más tarde.

Mientras discurre el operativo noruego se efectuó la Batalla naval de Narvik en el Norte del gélido país. Una milicia alemana quedó cercada en Narvik, próxima al litoral montañoso, por las tropas inglesas, francesas y polacas libres. Para rescatar a esa milicia mandaron tres compañías de paracaidistas en Junkers-52 desde Holanda. El descenso se realizó exitosamente y cayeron tras los emplazamientos enemigos. Después de algunos días de oposición, los aliados se replegaron y los paracaidistas liberaron Narvik el 8 de Junio.

Fuerte Eben Emael

A la medianoche del 10 Mayo de 1940 en el Fuerte de Eben Emael en Bélgica, 42 planeadores DFS-230 con 366 tropas y 6 aeronaves Junkers-52 y 76 soldados atravesaron la frontera belga. Las tropas belgas escucharon motores de aviones y dispusieron sus armas antiaéreas para abatirlos, pero para asombro de ellos los disparos se ejecutaron desde el suelo ya que las Fallschirmjäger habían aterrizado sin ser advertidos y asaltaban la fortaleza desde dentro y desde afuera. (Ver articulo: Eben Emael)

Al salir el sol, los pocos belgas que quedaban con vida se entregaron con las manos en alto. El “Operativo Granito” que procuraba ocupar el Fuerte de Eben Emael había sido exitoso. Los paracaidistas consumaron tres operativos más ese mismo día, el “Operativo Acero” que era la toma del puente de Veldwezelt entre Maastricht y Amberes, el “Operativo Hormigón” que procuraba la ocupación del puente de Vroenhoven entre Maastricht y Bruselas, y el “Operativo Hierro” para la captura del puente que une Maastricht y Lieja.

Al caer la fortaleza de Eben Emael, al amanecer del 10 de Mayo de 1940, se inició más al norte la ocupación de otro país, Holanda.  La 7ª División Paracaidista con 2.000 soldados en cientos de Junkers-52 se arrojaron sobre ese país. Las pérdidas humanas fueron altas ya que el terreno plano y los canales holandeses ofrecieron muy buen campo de tiro a los adversarios.

En pocas horas, la 22ª División de Infantería fue transportada y posada sobre territorio holandés capturando junto a la 7ª División Paracaidista puentes, presas y aeropuertos. Pasados tres días Holanda fue invadida por completo.

Fallschirmjager

Operativo León Marino

Para el verano de 1940 se planificó el Operativo Seelow o “León Marino” para ocupar Gran Bretaña. Allí las Fallschirmjäger debían  capturar puntos clave como Dover, Kent y algunos aeropuertos, pero el operativo se aplazó después de la Batalla de Inglaterra y la ineptitud de la Luftwaffe para enfrentar a la RAF. En ese verano Italia se incorporaba a la guerra e iniciaba un nuevo frente, los Balcanes. (Ver articulo: Operación Leon Marino)

Decenas de planeadores DFS-230 bajaron y tomaron tierra en el Canal de Corinto, entre la Península Helénica y el Peloponeso en Abril de 1941. Su objetivo era el puente que enlaza ambos lugares de Grecia. Debido al factor sorpresa los alemanes capturaron el puente, pero el júbilo no fue duradero, pues un cañonazo inglés lo hizo volar por los aires falleciendo bastantes paracaidistas.

Los griegos, británicos y australianos emitieron una contraofensiva dirigida a las tropas Fallschirmjäger , pero gracias a los refuerzos arribados en Junkers-52 que descendieron sobre la zona Sur y Norte del puente, además de la ciudad de Corinto, se consiguió detener el asalto aliado provocándose una gran fracaso. Solo 63 paracaidistas germanos perdieron la vida, 16 desaparecidos y 174 lesionados, mientras los griegos, británicos y australianos sufrieron una inmensa pérdida de 12.000 soldados.

Batalla de Creta

Tras haber controlado Grecia, Hitler decidió colocar en marcha el “Operativo Merkur”, que consistía en la ocupación de la isla de Creta. El 20 de Abril de 1941, más de 500 Junkers-52 con 8.000 paracaidistas Fallschirmjäger escoltados por la infantería aerotransportada de cerca de 14.000 tropas, se arrojaron sobre Creta.

La caída de los paracaidistas no fue un elemento sorpresa, pues los aliados estaban en su espera ocasionado que las pérdidas alemanas fueron cuantiosas. Al final se pudo controlar el aeropuerto de Maleme que facilitó el arribo de la infantería aerotransportada.

Los ingleses se replegaron hacia el Sur dónde se opusieron a los ataques germanos hasta el día 22, fecha en que capitularon o fueron rescatados por el mar. Creta es indudablemente la mas grandiosa operación paracaidista en la historia alemana. Lograron capturar Creta, aunque las bajas fueron ominosas, 3.891 germanos muertos y 2.004 lesionados, los aliados por otra parte perdieron 1.742 hombres y 11.835 fueron apresados por los alemanes.

Fallschirmjager

La Batalla de Creta tuvo un alto costo para los paracaidistas Fallschirmjäger. Igualmente hicieron parte el día del «Operativo Barbarroja» en la ocupación de la Unión Soviética, proyectándose sobre laderas, puentes, cuarteles y bases que debían capturar, tras lo cual apenas hizo alusión en el Frente Oriental. A través de un año completo, hasta el verano de 1942, permanecieron sin poder reponer las pérdidas sufridas en Creta.

Campo Norteafricano

El Norte de África era un teatro ideal para los paracaidistas. Para el verano de 1942 se creó la División Ramcke que descendió sobre las arenas de Egipto para la fecha en que los británicos se disponían a retirarse de Alam Halfa. En Octubre participaron en la Batalla de El-Alamein, donde se revelaron como tropas muy de temer para el Octavo Ejército inglés.

Para Noviembre de ese año Rommel y sus Afrika Korps se enrumbaron a Túnez, lo cual no se hubiese logrado sino hubiesen descendido las tropas paracaidistas Fallschirmjäger desde Junkers-52 sobre el aeropuerto de Bona en el desierto tunecino, las cuales derrotaron a las tropas francesas y estadounidenses que lo resguardaban.

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Acción en Italia

Para el año 1943 los paracaidistas lucharon con fuerza en Italia. La misión inicial fue en Sicilia dónde escoltaron el repliegue alemán por mar del estrecho a la Península Italiana. El 12 de Diciembre patrullas y paracaidistas en DFS-230 bajo el liderazgo de Otto Skorzeny, tomaron tierra en la cárcel donde estaba retenido Benito Mussolini, libertando y llevándolo con Hitler.

La oposición más célebre del operativo italiano, fue la de Montecassino, lugar donde tuvieron un papel primordial los paracaidistas del general Gotthard Heinrici. Allí lucharon  bajo los escombros y los bombardeos aliados a través de varios meses, por fortuna fueron sustituidos y no llegaron a caer en manos estadounidenses.

La contienda seguía su curso  y la derrota Alemana cada día se aproximaba. Los paracaidistas Fallschirmjäger prosiguieron ejecutando acciones en el Mediterráneo y otros lugares de Europa. Para Septiembre de 1943 retomaron las islas de Leros y Kos en el Mar Egeo. La heroica actuación contra Kos la efectuó el Regimiento Brandenburg sobre planeadores que capturaron el aeropuerto para el arribo  de refuerzos.

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Frente Occidental

En Holanda, en el Otoño de 1944, la 7ª División paracaidista germana alcanza quebrar la línea defensiva a la División 101 estadounidense en la carretera de Koevering que va a Veghel. El 17 de diciembre de 1944 se iniciaba el ataque en Las Ardenas. La 3ª y 5ª divisiones de paracaidistas empezaron el “Operativo Wacht am Rhein”. El descenso se realizó con condiciones meteorológicas complejas, varios paracaidistas cayeron en suelo holandés, otros tras líneas estadounidenses. De los cientos de tropas que bajaron sólo se alcanzaron a reunir 125 soldados.

La misión más importante de los Fallschirmjäger, durante cierto tiempo hasta mediar Enero de 1945, fue querer supervivir. Una de las actuaciones más relevantes fue cuándo se vistieron como soldados estadounidenses para burlar y sabotear al enemigo. La sobrevivencia en la nieve, sin comida ni agua y sin provisiones provocó que se entregarán a las tropas estadounidenses. Las Ardenas se habían constituido en el golpe más duro sufrido por los paracaidistas desde Creta.

Frente Oriental

La misión final de los Fallschirmjäger fue sin duda Berlín, pero por aquellos días de 1945, gran parte de ellos había fallecido a lo largo de la guerra y gran parte de ellos eran jóvenes sin experiencia ya que nunca se habían lanzado. La 9ª División de Paracaidistas bajo la dirección de Bruno Bräuer, se lanzó desde los Junkers-52 entre el Río Oder y las montañas de Seelow. Su meta era impedir la avanzada soviética, al tomar tierra las pérdidas fueron muy abundantes, pero lograron apoderarse de un cuartel.

Fallschirmjager

Varios días después el cuartel fue atacado por el Ejército Rojo, los soldados novatos se amilanan al confrontarse con los tanques T-34 soviéticos. La operación acabó con cientos de bajas para los germanos que se replegaron a esconderse en los bosques para escapar luego hacia el Oeste y capitular a los estadounidenses en el río Elba.

Berlín fue la postrer pelea de los paracaidistas alemanes ya encontrándose finalizada la Segunda Guerra Mundial. El general Bruno Bauer fue el solitario Fallschirmjäger acusado de asesinatos de guerra en la Isla de Creta, por lo que fue sometidos a tribunales tras terminar la contienda. El fue su gobernador a través de los años de la invasión y organizó la aniquilación de varios civiles. Bäuer fue sentenciado por el gobierno griego en Atenas y ejecutado en 1947.

Entrenamiento de las Fallschirmjager

Las fuerzas aerotransportadas de Alemania conocidas como Fallschirmjäger,  fueron formalmente establecidas el 29 de enero de 1936, con el llamado de espontáneos para el adiestramiento en la Escuela de Entrenamiento de Stendhal, localizada a 96 km al oeste de Berlín. La escuela se accionó algunos meses después de que se crearan las primeras unidades de paracaídas en enero de 1936 y era viable la incorporación de personal activo y de reserva.

El programa de adiestramiento se separaba básicamente en dos secciones, entrenamiento en tierra y en el aire. Los soldados iniciaban su adiestramiento elemental preparándose para caer al suelo sin lastimarse. Se les instruía en la utilización del arnés del paracaídas en lanzamientos de práctica desde muy escasa elevación y se les educaba a dominar el paracaídas en el aire al ser sostenidos con el arnés de un juego de poleas.

Igualmente era parte del adiestramiento la instrucción de cómo velozmente liberarse del paracaídas una vez que habían alcanzado el suelo.

Cuidado del Paracaídas

Uno de los temas en el que se enfatiza bastante en el entrenamiento paracaidista alemán de las Fallschirmjäger  era en el cuidado y empacado de los paracaídas. Cada estudiante era particularmente responsable de su propio equipo y cada uno de los soldados se lanzaba con el paracaídas que él mismo había preparado. Se concede suficiente importancia al empacado del paracaídas, por lo que se invertía un preciado tiempo de adiestramiento y previo a la operación ya que cada soldado tenía que realizar el empacado de su propio paracaídas.

En el destacamento del General Friedrich Freiherr von der Heydte se hizo el ensayo de incorporar una agrupación de mantenimiento que preparaba los paracaídas para el regimiento completo. Los resultados fueron muy favorables. Adicionalmente, se efectuaron multiplicidad  de ensayos de saltos con paracaídas sin preparar, que comprobaron que en una emergencia era más que suficiente realizar dos pliegues de oposición al aire y que la mayor parte del complejo procedimiento de empaque era una simple molestia.

Fallschirmjager

Modelos de Paracaídas

Los paracaídas usados eran el modelo RZ 1 y el RZ 16 que lo sustituyó. Estos estaban embolsados en dos partes, el paracaídas propiamente dicho en una compartimiento interno y el encordado en un morral externo. Las lonas del paracaídas era de 8.5 mts de diámetro confeccionado de seda natural blanca (posteriormente en rayón). La disposición del tejido tenía un ángulo de 45° con relación a la orilla del paracaídas, con lo que se incrementó la oposición a la tracción.

Las sogas que tenía el velamen se enlazaban a un metro por arriba y luego dos sogas más voluminosas se anudaban al arnés al nivel de los hombros. El sostén único tenía la ventaja que prevenía los giros bruscos del encordado, lo cual resultaría riesgoso cuando la altura de salto fuera poca (en contraste el paracaidista japonés que usualmente daba entre 5 y 7 giros al saltar del avión).

En el modelo RZ1 el impacto de apertura era suficientemente fuerte y tras unos 2 o 3 segundos el paracaídas estaba totalmente funcional. Un soldado de peso medio, lanzándose a una altura de 100 metros, alcanzaba suelo tras bajar por unos 10 segundos. La posición ladeada del paracaidista al llegar a tierra necesitaba de una obligatoria pirueta hacia adelante.

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La gran rapidez de descenso del RZ 1 y la acrobática pirueta hacia adelante necesaria al tocar tierra, limitó el transporte de una gran número de equipos o armas largas. Al principio los paracaidistas saltaban únicamente con armas personales, las armas, municiones, equipos, etc. se soltaban en contenedores apartes (tras la experiencia de Creta las Fallschirmjäger empezaron a portar el fusil colgado de una soga mas no fijado ya que hay tener en cuenta la maniobra de aterrizaje).

Agregado a los molestias desagradables del RZ1 al momento de la apertura, igualmente hubo algunos accidentes fatídicos. Como que alguna de las líneas se mantenía sobre el velamen a la hora de la apertura, a causa de que las cuerdas se embalaban sueltas dentro del contenedor.

Para 1940 se incorporó el RZ 16 en el que las sogas de suspensión, se extendían  a través de rizos, con lo que éstos eran soltados solo por la línea fija en el orden deseado, pero conservando el complicado sistema de arnés del RZ 1. Tras un año este sistema fue sustituido por en el novedoso paracaídas RZ 20 y el sistema de ganchos y hebillas fue relevado por cuatro hebillas de liberación rápida.

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El RZ 20 se usó por vez inicial, durante la ocupación de Creta. Tras las evaluaciones llevadas a cabo sobre paracaídas soviéticos se desarrolló el RZ 36. Su primordial distinción era el dosel triangular de 67 m2 y un novedoso diseño del arnés y sostén que favorecía la caída vertical del paracaidista.

El paracaídas alemán igualmente poseía un inconveniente adicional, ya que tenía un movimiento de balanceo exagerado. Bajo corrientes de viento fuerte, era dificultoso controlarlos, y se necesitaba excesivo tiempo para liberarse del arnés. Quizás se concedió mucha significancia a la seguridad en el salto a causa de la poca elevación del mismo y muy poca a cuan idóneo era  para las operaciones de combate.

A través del operativo de las Ardenas, von der Heydte realizó un salto de pruebas con un paracaídas triangular ruso capturado, el cual a pesar de las fuertes borrascas y un viento superficial de 36 millas por hora lo bajó a suelo con casi ninguna oscilación.

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