≡ Menu




Batalla de Tucumán: resumen, causas, consecuencias y más.

En esta oportunidad hablaremos sobre la Batalla de Tucumán un hecho de gran importancia para los argentinos, ya que este combate tiene que ver con el proceso independentista que atravesaron en Argentina para poder lograr ser libres. Fue un duro camino por atravesar ya que en ese entonces no había si quiera un buen ejército para defender su libertad e ideales y aun así pudieron lograr sus objetivos y ser libres.

Batalla de Tucumán

La Batalla de Tucumán

La Batalla de Tucumán fue un gran conflicto armado ocurrido en el año 1812 los días 24 y 25 de septiembre, este combate se dio en la ciudad de San Miguel de Tucumán (Ciudad ubicada al noroeste de Argentina a unos 1300 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Buenos Aires) durante lo que fue conocido como la segunda expedición auxiliadora al alto Perú en el transcurso de la guerra de Independencia Argentina. (ver articulo: Guerra de Texas)

Batalla de Tucumán-1

Para ese momento se logró constituir un ejército el cual se le dio el nombre de ejército del Norte, el cual fue colocado al mando del general Manuel Belgrano al que se le dio la orden de secundar al coronel Eustoquio Díaz Vélez el cual tenía para ese momento el rango de mayor general, logrando así derrotar a las tropas de Juan Pío Tristan (Un brigadier a cargo de las tropas enemigas de Belgrano).

Estas tropas enemigas los doblaban en número y esto trajo como consecuencia que este ejército realista no pudiera seguir avanzando y conquistando territorio argentino asegurando la estabilidad en todo el noroeste de la nación. A esta batalla se junta también la de Salta la cual se dio en el año 1813 el 20 de febrero y está junto con el triunfo de Tucumán se logró que los argentinos establecieran sus límites territoriales y su control regional. (ver articulo: Guerra de los Boers)

Antecedentes de la batalla de Tucumán

El altiplano de lo que actualmente es la nación de Bolivia, también la región del Alto Perú se encontraba de nuevo en manos de las tropas leales al Rey de España lo que para esa época se conocía como los Godos o Realistas.

Después de que el revolucionario porteño Juan José Castelli demostró ser un inexperto para esta labor no pudo hacer frente a Tristán el cual tenía a su mando 3000 hombres y producto de esto pudo seguir avanzando hacia el sur.

Para ese momento las órdenes del Primer Triunvirato (Poder ejecutivo establecido en Argentina para la época) fueron que se estableciera el mando del general Belgrano sobre todo el ejército del Norte el 27 de febrero de 1812.

Se decidió instalar el cuartel general en la ciudad de San Salvador de Jujuy y allí el general Belgrano intentó levantar la moral de su ejército el cual había sido derrotado recientemente en un enfrentamiento en Huaqui.

Esas labores de levantar el ánimo hicieron que el día 25 de mayo se enarbolara la bandera que el mismo general Belgrano había elaborado, dicha bandera se enarboló en el cuartel recientemente instalado en la ciudad y también inició las labores para luego lograr que con la ayuda del canónigo Juan Ignacio Gorriti se efectuara la bendición de la catedral Jujeña, labor que motivó mucho tanto a los habitantes como a los militares participantes.

Luego para el 23 de agosto del mismo año se ordenó la retirada de la población de Jujuy labor a la cual se sumaron los Salteños y los Tarijeños, debido a que no estaban en condiciones de defender adecuadamente esta plaza y es por eso que el triunvirato imparte la orden de esta retirada y se decide que la misma debe hacerse hacia el centro de la actual Argentina en lo que se conoció como el éxodo Jujeño. (ver articulo: Guerra de Independencia de México)Batalla de Tucumán-2

En este proceso de retirada es cuando el general Belgrano decide detenerse en Tucumán consiguiendo un gran respaldo por parte de la población para sumarse a su ejército y luchar junto al general.

Para el 3 de septiembre se obtiene una gran victoria en el combate de las piedras en la cual se derrotó a casi todos los enemigos que existían para ese momento y lograr respeto y honor tanto para el como para su creciente ejército.

Batalla

La batalla como tal inició el 24 de septiembre de 1812 en horas de la mañana luego de que Belgrano estuviera orando en el altar de la Virgen por un gran rato mientras Tristán al mando de las fuerzas enemigas iniciara las labores de avanzada hacia la ciudad para intentar doblegarlo.

Batalla de Tucumán-3

No quiso llegar de frente en vez de eso ordenó a sus tropas rodear toda la plaza desde el sur para así prevenir una posible huida de los patriotas que estaban con Belgrano.

Producto de los combates había muchas aldeas incendiadas y esto sirvió para que se generara cierta confusión, el general Belgrano ya había ordenado que sus tropas se desplegaran por todo el norte de la ciudad y de repente se decidió cambiar la posición de todo su ejército, y fijarlo hacia el Oeste para así tener una visión clara de las tropas del brigadier Tristán y así tenerlo precisado para poder predecir sus movimientos o maniobras de guerra.

Se produjo en un terreno llamado el campo de las carreras un curioso evento en el cual Belgrano demostrando tener un gran valor, decidió plantarse en este escabroso y desparejo terreno frente a las tropas y de ser necesario al mismo Tristán. (ver articulo: Guerra de los 30 Años)

Producto de lo rápida de esta maniobra Tristán pierde momentáneamente el control de la situación producto de una fuerte envestida la cual apenas le da tiempo de reorganizarse y preparar su artillería.

La caballería de Belgrano se dispuso en dos alas o flancos: Ala izquierda la cual estaba bajo el mando del coronel Eustoquio Díaz Vélez, y el ala derecha la cual era la que contaba con el mayor número de tropas listas para pelear teniendo en cuenta que recientemente se unieron tropas gauchas a esta misma ala, y el militar que comandaba esta importante ala era el comandante Balcarce.

Batalla de Tucumán-4

Belgrano también contó con una infantería que estaba organizada en 3 columnas: Columna izquierda comandada por el coronel José Superí, columna central comandada por el capitán Ignacio Warnes y la columna derecha comandada por el capitán Carlos Forest. Hubo una columna de reserva la cual se le dio el nombre de Cuarta Columna y era comandada por el teniente coronel Manuel Dorrego y la artillería comandada por Eduardo Kaunitz.

Esta revolucionaria artillería fue la que inició el combate bombardeando los batallones donde estaban alojados todos los que respaldaban a la corona de España como los Cotabambas y los Abancay. Estos decidieron responder a estos ataques cargando la bayoneta, y Belgrano que se encontraba engrandecido arreció su ataque con todo el poder de la infantería de Warnes acompañada por la reserva de la caballería al mando del capitán Rodríguez. (ver articulo: Guerra del Chaco)

La caballería de Balcarce se encargó de rodear todo el flanco izquierdo de Tristán a fin de que el mismo perdiera el control y producto del desespero cometiera un error y así ellos poder ganar territorio y avanzar con más calma, esta labor la lograron debido a que las tropas de Tristán empezaron a sentir nervios e iniciaron un retroceso el cual hizo que toda la infantería enemiga avanzara hasta el punto de estar justamente a nivel de su retaguardia y atacar.

Las tropas gauchas realizaron una labor independiente a beneficio del ejército de Belgran ya que se organizaron para atacar y también para apoderarse de toda la carga de alimento y metales preciosos que eran propiedad para ese momento del ejercito realista ocasionando así que las tropas leales al Rey de España perdieran provisiones y eso les traería como consecuencia retroceder para abastecerse e incluso la posibilidad de retirarse.

Del lado de las tropas realistas (tropas españolas) al verse privados de sus reservas de municiones y alimentos, aunque sentían muy de cerca la presencia de Belgrano su avance fue imparable a pesar de la desorganización momentánea que se presentó, lograron tomar como prisionero al coronel José Superí aunque al poco tiempo la columna central logró recuperar a este comandante dando un nuevo golpe a la moral del ejército realista.

Tristán, en vista del temor que tenía al pensar lo que podría pasarles a sus tropas en esta guerra decide dominar dos de las entradas a la ciudad, pero al recibir ataques de sus enemigos ordena la retirada de sus tropas y opta por tratar de conseguir una solución diplomática dándole un plazo de 2 horas al comandante Días Vélez para rendirse. Pero este respondió con Vehemencia e instó a Tristán a que atacara ya que sus tropas eran vencedoras.

Las tropas patriotas tenían una gran cantidad de prisioneros, mujeres, provisiones y muchas otras cosas más para poder hacer frente al ejercito realista y también amenazó a Tristán que si avanzaba y atacaba su ciudad degollaría vivos a todos los prisioneros realistas entre los cuales se encontraban 4 coroneles. Esta respuesta fue por escrito y existe el manifiesto en el cual se lee detalladamente el mensaje enviado a Tristán:

“Si V.S. se halla con la energía de que se lisongea para atacar, tema en el resultado los consiguientes de unas armas vencedoras justamente irritadas. Nuestra caballería en número superior a las fuerzas de V.S., al mando de mi digno General en Jefe el señor Brigadier Don Manuel Belgrano, que corta a V.S. toda retirada, concluirá el corto resto de los despojos que quedan a su mando; y solo serán sus ruinas el cuadro en que se eleve el estandarte de nuestra libertad “

Batalla de Tucumán-5

En vista de ello, Tristán decide no atreverse a cumplir su promesa de atacar la ciudad y ordena a sus tropas pernoctar fuera de la misma, incluso llegó a dudar en seguir su curso luego, pero a la mañana siguiente consigue a sus espaldas a las tropas de Belgrano, lo intimaron a rendirse por parte del arrogante coronel Moldes. Y el en respuesta a eso utilizó las siguientes palabras: Las armas del Rey no se rinden. Acto seguido él ordena replegarse a todo su ejército y decide partir hacia la ciudad de Salta para tratar de seguir cumpliendo sus órdenes.

Causas de la Batalla de Tucumán

Esta batalla se originó por ciertas causas las cuales obligaron a los argentinos a luchar por su independencia debido a que España estaba ejerciendo una gran presión sobre la región ya que querían explotar todos los recursos de la zona, y también someter a los habitantes a un dominio o esclavitud eterna a la corona española y es así cuando deciden organizarse y revelarse tomando la decisión de pelear contra el ejército real para lograr su independencia. Las causas más resaltantes para esta batalla fueron:

Batalla de Tucumán-6

  1. Sometimiento y humillación a los habitantes de la zona por parte de las autoridades civiles y militares designadas por el reino de España para dominar la región.
  2. Pagos excesivos en cuanto a impuestos por actividades comerciales e impuestos a toda persona que estuviera establecida dentro de la región.
  3. Abuso del poder tanto de las autoridades civiles y militares contra la población civil
  4. Gran hostigamiento hacia los sectores productivos.
  5. Amenaza constante de ejecuciones por lo que el ejército o los jueces consideraban actos de alteración al orden e intentos de rebelión.
  6. El gran abuso de poder y las constantes confiscaciones de propiedades a todos los que eran considerados traidores, debido a que las autoridades veían un buen futuro económico en la región por lo cual la avaricia e intereses personales los corrompían y se alejaban del objetivo inicial.
  7. A medida que iban aumentando los deseos independentistas, los militares y los civiles que hacían vida política en el lugar mataban todo rastro revolucionario y esto trajo como consecuencia una cantidad de movimientos y conspiraciones para iniciar una buena lucha encaminada a la independencia y libertad de Argentina.
  8. La falta de alimentos y recursos para desarrollar el lugar ya que la mayoría de provisiones de alimentos y de otras cosas más estaban bajo la disposición de la corona y de los intereses personales de algunos líderes civiles y militares leales a la corona de España.
  9. El inmenso deseo de ser un país libre y autónomo con una soberanía reconocible donde los ciudadanos de este pudieran decidir cómo ser gobernados y escoger a sus autoridades.
  10. Ataques fuertes contra la iglesia y la libertad de culto.

Consecuencias

A nivel militar:

Esta batalla se convirtió en la victoria más grande del ejercito libertador de Argentina, lo cual trajo como consecuencia que este ejército obtuviera una buena valoración y respeto frente a otros ejércitos de la época.

El historiador Vicente Fidel López opinó que esta batalla fue el combate criollo más trascendental que se dio en el área, y que sirvió para que este ejército aparte de tener más destreza argentina empezaría a ganar respeto y tendría como defender su soberanía.

También otro historiador de nombre Bartolomé Mitre dio su opinión diciendo que esta batalla no solo fue una excelente demostración de valor y organización, sino que también sirvió de ejemplo para que otras regiones se organizaran a través de sus ejércitos, y esta batalla hizo que este ejército sirviera de ejemplo para otros ejércitos libertadores.

Las tropas libertadoras realizaron importantes recuperaciones de armamento el cual luego pudieron utilizar para defender su soberanía, este material bélico recuperado por Eustoquio Contreras y Manuel Dorrego fue en su mayoría cañones, fusiles, carretas, cajas de municiones, tiendas de campaña y otros materiales los cuales sirvieron para luego realizar otras campañas del ejército del Norte.

Batalla de Tucumán-7

Aproximadamente 450 soldados realistas perdieron la vida en este combate.

Aproximadamente 700 soldados fueron capturados y pasaron a la condición que conocemos como prisioneros de guerra como por ejemplo el coronel Pedro Barreda, Mariano Peralta, Antonio Suárez, también José Álvarez Sotomayor.

Los defensores tuvieron un aproximado de 200 heridos y unos 80 muertos.

Se destruyeron los batallones en las regiones de Paruro, Abancay, una parte del Real de Lima y también Cotabamba.

Esta guerra fue catalogada como el sepulcro de la tiranía.

Esta victoria permitió establecer lo que luego se reconoció como la revolución de Mayo, alejando así las posibilidades de que ocurriera un gran desastre bélico teniendo en cuenta que de haberse efectuado una retirada de parte del ejército patriota, se habría perdido mucho terreno como las provincias del norte y habría permitido que las tropas portuguesas que estaban destacadas en Brasil, hubiesen avanzado para colonizar estas partes y adueñarse de estos terrenos.

Consecuencias religiosas

En cuanto al aspecto religioso, esta guerra trajo como consecuencia un aumento considerable en cuanto a la devoción del gobierno, militares y pueblo hacia la Virgen María que también es conocida como la Virgen de la Merced, ya que se considera que gracias a su obra divina se logró ganar esta guerra y se pudieron hacer muchas cosas buenas para mantenerse firmes y demostrar mucho valor.

Hace mucho tiempo atrás, la Virgen de la Merced había sido declarada como la Patrona y abogada de la ciudad, nombramiento que fue ratificado luego del cese de esta batalla. Siendo este suceso el cual hace que el culto a esta virgen adquiera más solemnidad y trascendencia por parte del pueblo, jefes de gobierno y autoridades civiles, policiales y militares.

El 24 de septiembre de 1812, el general Belgran después de la batalla de Tucumán decide nombrar patrona a esta Virgen ya que el consideró que gracias a su intercesión se logró obtener la victoria frente al ejército realista.

Para el 27 de octubre de 1812, El general Belgran en una procesión realizada a la estatua de la Virgen luego de una misa de acción de gracias, decide depositar su bastón de mando en una parte del ropaje de la Virgen como muestra de agradecimiento y la proclama Generala del ejército argentino realizando ese día una importante comunicación al gobierno de buenos aires en la que citó:

«La Patria puede gloriarse de la completa victoria que han obtenido sus armas en el día 24 del corriente, día de Nuestra Señora de las Mercedes, bajo cuya protección nos pusimos».

Consecuencias políticas

En cuanto a las consecuencias políticas, se considera que hubo triunfos muy importantes incluso Belgrano, que para nadie era secreto que contaba con la aprobación y simpatía de la Logia Lautaro por haber derrotado a los invasores y esta Logia era muy influyente en la región para la época, demostrando que los opositores habían tenido un increíble acierto al pedir ayuda al ejército del Norte el cual estaba bajo su mando.

Batalla de Tucumán-8

Al conocerse en la ciudad de Buenos Aires los resultados de este combate, el Primer Triunvirato fue derrocado por la Revolución que se llevó a cabo para el 8 de Octubre del mismo año en que transcurrieron todos estos hechos.

A los integrantes del ejército se les concedió un reconocimiento especial el cual fue muy honorable para ellos, y este reconocimiento tenía escrito un distintivo el cual decía: La patria a su defensor en Tucumán.

Este Triunvirato también tomó la decisión de que aparecieran en el libro de honor de los Cabildos establecidos en Tucumán y la ciudad de Buenos Aires el nombre de cada uno de los soldados participantes en esta batalla, para que quede plasmado como parte de la historia y las generaciones futuras pudiesen apreciar esto en su momento, y sentirse honrado debido a que estaría escrito tanto en estos libros como en los de historia, que el ejército Argentino ha sido un ejército honorable desde hace mucho tiempo.

Este mismo Triunvirato tomó la decisión de designar al general Belgran Capitán General, sin embargo, el mismo decidió declinar este nombramiento ya que el sentía que todo lo logrado lo hizo gracias a la intercesión de la Virgen de la Merced y en cumplimiento de las órdenes

Esto, ya que un hombre en su posición debía hacer exactamente lo que hizo por ser su responsabilidad y no por obtener algún título o reconocimiento. Por esas razones prefirió mantener su rango y seguir gozando de la simpatía y aceptación de todos los argentinos.

El doctor conocido como Bernardo de Monteagudo, en el momento en el que se desarrolló la sesión de nivel Público en la Sociedad Patriótica que fue el día 29 de octubre del año 1812, dijo que:

“El grande y augusto deber que nos impone la memoria de las víctimas sacrificadas el 24 de septiembre, es declarar y sostener la Independencia de América … de no haberse producido ese triunfo, los realistas ya estarían en Córdoba, y los enemigos interiores acelerarían el momento de nuestra desolación. … Jurad la Independencia, sostenedla con vuestra sangre, enarbolad su pabellón, y estas serán las exequias más dignas de los mártires de Tucumán.”

Éxodo Jujeño

El éxodo Jujeño se trata de la retirada que se hizo hacia la zona de Tucumán e la cual se estaban cumpliendo de manera parcial las órdenes de evacuación hasta el área de Córdoba que fue decretada por el Primer Triunvirato pertenecientes a las provincias unidas de Río de la Plata. Esto se ejecutó el día 23 de agosto del año 1812 por el Ejercito del Norte que se encontraba comandado por el general llamado Manuel Belgrano en conjunto con la población de las tierras de San Salvador de Jujuy.

Batalla de Tucumán-9

Todos ellos abandonaron por completo los campos y la ciudad como tal, esto lo hicieron como una respuesta de manera estratégica por el gran avance que había tenido el ejercito de los realistas que venía desde la zona de alto Perú y que su retaguardia estaba siendo protegida por el general llamado Eustoquio Días Vélez quien se estaba resistiendo al gran acoso de parte de los enemigos.

El gran rigor de esa medida tuvo que respaldarse con las amenazas fusilares a los que no acataran estas órdenes.

Se detiene el éxodo

El éxito que se obtuvo en el conocido combate de Las Piedras hecho por Díaz Vélez dio pie a que Belgrano que detuviera la marcha que se estaba ejecutando. En tiempos antes, Belgrano ya había notado que la retirada hacia la zona de Córdoba esperando que los realistas los atacaran, se podría esquivar ese ataque mucho más fácilmente y lograr seguir avanzando hacia Buenos Aires.

Luego de estos, con la invitación de los mismos tucumanos y también con el apoyo de la familia de mucho poder Aráoz, la que estaba emparentada con Díaz Vélez que era como su segundo al mando y también del joven Gregorio Aráoz de Lamadrid.

Pero esto hacia que desobedeciera todas las ordenes que se habían dictado desde la zona de Buenos Aires en la que decía que se fueran hacia la ciudad Córdoba, pero sin importar eso se fue hacia el puedo de San Miguel de Tucumán, donde estuvo a la espera del ejército de Tristán.

Batalla de Tucumán-10

Esta decisión que tomo se la logró comunicar al Triunvirato, a lo que Rivadia le contesto que continuara con su viaje hacia las tierras de Córdoba. En el momento en el que llegó esa orden, Belgrano ya había logrado cumplir su derrota en contra de Tristán en la conocida batalla de Tucumán haciendo que las tropas de los realistas retrocedieran en dirección al norte.

Por este evento fue que estos independentistas lograron recuperar el control de estas tierras, lo que se logro completar con la siguiente victoria ocurrida en la batalla de Salta.

La victoria de Tucumán también trajo como consecuencia la caída de Primer Triunvirato y logro reemplazarse con el Segundo Triunvirato, el que dio apoyo de manera mas decidida el ejercito de la zona norte y no se estaba descuidando a Montevideo.

Dejar Comentario